No hay inquietud, no hay desvelo. Hoy aprecio afán en mí, hay ganas de seguir observando con ojos entornados los aledaños de mi ser. Sólo hay un deseo vehemente en mi pensamiento: luz, color. Anhelos de fuegos fugaces penetrando la tez de las personas, antiguas cáscaras convertidas en las más ligeras nubes de efímero polvo. Bombardeo de tropas provistas de ternura. Caricias de galantería, donaciones de afecto. Hoy, ahora, sólo hay colores en mis párpados, que aún los cierro y veo amanecer un nuevo día, repleto de amor y de alegría. Lleno de corazones vírgenes de pasión por la experiencia. Empachados de ingenuidad.
Alegría, alegría !!
ResponderEliminarAsí me gusta. Más colores, que tanto negro...parecías gótica!
ResponderEliminarExcelente lenguaje! me encanta. Me parece un poco corto y le falta un final más potente! Atrapa su lectura, Le doy un 7 en mi escala.
ResponderEliminarEso mismo pensé yo, pero era muy tarde ya... jajja Gracias.
ResponderEliminar