5 abr 2020

Tropiezos

Esta noche siento la necesidad de estallar mis pensamientos, de ver eclosionar mis estremecedores sentimientos. Como ese polluelo que permanece en calma hasta que un día, como por imposición divina, sale del huevo con atrevimiento y brío. Piando por algo que sin saber siquiera lo que es, reclama con desesperación. No conoce cuál es esa carencia que anhela con ímpetu y exasperación, pero sí tiene claro por naturaleza, que algo necesita. Sólo hallo en mí la forzosa declaración de un reprimido sentimiento, el más ansiado. Y me detesto por ello, por ser frágil. No soy capaz de encontrar paz en este mundo lleno de contrariedad. Tropiezos de una vida que sigue avanzando a pesar de que parezca parada en el mismo lugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario