16 dic 2013

No más que palabras galantes

Llegan en las frías noches de invierno los desencantos del afecto, la pasión y la cordura, que escarchan las venas que salen de un despoblado corazón. No más que palabras galantes embelesan la estupidez y la inocencia de una niña perdida entre la muchedumbre sin rumbo determinado, mas llevaron a la mocosa al camino más abrupto en busca de un sueño que parecía real. Más lejos de todo ello, estuvo colmado de apariencias engañosas y astucias maliciosas. Piedras afiladas, acantilados abismales y arenas movedizas en las que estuvo apunto de dejarse levar por el tormento del desconsuelo. Ahora, esta pobre muchacha, encontrada en un punto sin retorno, no sabe cómo recobrarse para encontrar la salida oculta entre tanta ilusión y fantasía, porque comprende que el final no será más que de cartón y papel mojado. Encontrará algún día dicha puerta, no obstante, siempre tendrá las rodillas llenas de cicatrices sangrantes y la mirada de la desconfianza. Una gran úlcera en interior.

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